sábado, 26 de noviembre de 2011

Los limbos

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...porque te hago saber que es un camino totalmente ignorante, porque ciertamente, ni puedes conocer lo que no es, es imposible,  ni tampoco puedes nombrarlo…
Peri pýseos. Parménides
*
Cerraste los ojos. En sentido estricto ése fue el punto que daría explicación a tu vida, en sentido onírico por lo menos. Tu desaparición. Primero fue el contorno, que desvaneciéndose lentamente en el espacio, empezó a formar parte del oscuro contexto. No te diste cuenta pero, mientras eso pasaba, algo de música empezó a introducirse en el espacio que quedo entre las partículas que antes formaban parte de ti (precisamente las del contorno) y las partículas del aire. Llegó un momento en el que no hubo una parte que pudiera circunscribirse.
Abriste los ojos por un momento. Sobre un poco de margen que quedaba aún en tus labios se trazó una sonrisa y en ese momento te diste cuenta de lo absurdo e imposible de tu situación; pero no porque tu imagen disipada fuera algo aparentemente irracional, si no porque simplemente el movimiento de las partículas tuyas (o cualquier movimiento) no podría ser posible por más que tú lo quisieras, ni por más bella que sea la idea del sonido diluido en el espacio.
Así que al cerrar los ojos de nuevo, pensaste que sería suficiente para que tu cuerpo no se esfumara. Sin embargo al detenerse el proceso, quedaste incompleto, y por alguna razón algo te impulsó, y saliste disparado. Empieza la parte de la historia en la que te conviertes en proyectil, y lentamente viajaste dentro de tu cabeza, hasta salir del otro lado. Después de eso no volví a saber de ti.
Recuerdo que tu cuerpo se quedó inmóvil, y un hilito de sangre que venía de un orificio en tu nuca, empezó a correr por el suelo manchando la copia del Peri pýseos que había resbalado de tus manos y que estaba junto los pedazos de vidrio roto que estaban en el suelo separados armónicamente. Casi puedo ver la música entre ellos. Estás desapareciendo también en mi memoria, apenas recuerdo tu aliento a whisky y a chicle de sandía justo antes de que esto pasara, el recuerdo de su silueta y demás cosas sin importancia. Sé que pronto lo olvidaré también, así que trato de aferrarme a un solo recuerdo. A lo lejos se escucha una sirena.
*
Las luces azules y rojas de una ambulancia iluminan su cuerpo a un ritmo intermitente. El hilito de sangre se hace diminuto, gota a gota. Su cuerpo echado en la camilla, poco a poco se va apagando. Duerme, sueña y olvida; la voz que lo aferraba a un solo recuerdo también se está apagando.
Lentamente se impregna otras sensaciones, que no estaban en su memoria, se estremece. Sus labios parecen moverse, invocando justicia, repitiendo el argumento que justifica lo que queda de él: Limbos luminosos reflejados en el pavimento, estelares, nocturnos, infinitos y falsos. Insectos revoltosos de ojos amarillos y alas verdes jugando dentro de mis tractos. Mis pies recordando el camino inútil para llegar al cine Ópera. Escalera parisinas en el metro Bellas Artes. El sabor en mi boca del café que bebiste el último viernes. Gozo por nuestro desconsuelo. Una sustancia abandonada. Limbos luminosos…
Las palabras inteligibles se repiten hasta que los labios no responden al ciclón de sus pensamientos. El camino que dejó el proyectil en su cabeza finalmente deja de sangrar.
*
Te miro aún con los ojos cerrados. No puedo moverme, ni siquiera dar señales de vida, no sé si despertaré, pero sé que estas ahí, indiferente, desconociéndome, ignorándome. Sé que ahora piensas en ella, lo sé mejor que nadie.
Si pudiera te contaría mi versión de la historia. Una que ni te imaginas. Te contaría que en unas horas y por última vez, el atardecer los encontrará intercambiando miradas, dialogando sin palabras, como la primera vez, hace dos años ¿te acuerdas? Hoy será el último tornasol celeste con nubes amorfas, rebotando el ruido citadino, hermosa atmósfera de la despedida.
Después de un rato, la noche sin estrellas. Luz filtrada por una ventana sucia y un vaso con whisky que se llena a cada minuto. Finalmente te darás cuenta de la salida que te queda, la resolución infalible y saldrás del lugar para treparte al primer microbús que pase. No serás el mismo, que viaja aferrado al primer recuerdo, noche tras noche. Indiferente al mundo exterior, a la civilización, a la bala perdida que romperá el cristal de la ventana y te atravesará el cráneo.
Serás entonces aquél que olvida sus historias y relatos, aquél que nunca conoció ese café del centro, el Cine Ópera o una chica a la que le gusta todo eso. El cobarde farsante que nunca tuvo el valor de decirle nada a ella y que se irá despojando de todo lo que inventó para justificarse: los limbos estelares, escaleras francesas, siluetas malditas y hasta el último insecto revoltoso dentro de sus tractos. Aquél que hoy está aquí tumbado, catatónico, tratando de hablar con la representación del recuerdo de sí mismo un día anterior y así poder construir una historia mejor (un poco al menos). Tu propio proyectil. Aquél de quien el Peri pýseos se había burlado en su sueño. Pues le había dicho desde un principio lo imposible de su existencia.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Declaración absurda por vía intravenosa

Lo que trato de decir es que esto, que parece un susurro… en realidad  es el aullido ahogado de una sustancia onírica (o que al menos lo parece) pasando lentamente por un tubo conectado a mis entrañas. Cura de un estado irremediable estado de procrastinación y olvido. Esto es un reclamo que morirá luchando por no perecer en lo absurdo de un destino, por encontrar un dogma que evapore todos los dogmas que dices que te ahogan siempre que piensas en mí.

Porque cuando éste susurro llegue hasta tus fibras, después de un viaje improbable; entonces tal vez y solo tal vez (nota la insistencia de mi estado incierto pero realista) podrás comprender las palabras cotidianas, los gestos alternantes, la ansiedad anticipada por el aroma de tu cuello.

Y es que nunca te había reprochado esa extraña costumbre de favorecer tu visión de realidad disfrazada de racionalismo, realismo, epirismo, lo que sea. Nunca hasta ahora, que me doy cuenta de lo mucho que me encanta embriagarme en el discurso de alguien que imagina un mundo paralelo solo para mí, que me rapta y me pierde, que me mata y después me olvida (aunque no me extrañe tanto como lo haces tú). Me doy cuenta que prefiero una poetisa valiente a una estampa perfecta.

Cuando te des cuenta de que mi costumbre por tratar de poderte aunque sea un poquito, de dolerte hasta los huesos, de cambiar tus paradigmas, es más grande que mi esperanza; entonces saldré volando en mi Vespa azul tan solo para verte llorar. Y caminaremos juntos respirando una esencia que huele a café y a lluvia, recordando lo mucho que nos gusta extrañarnos todo el tiempo.

jueves, 10 de marzo de 2011

Recuerdo de Xavier Velasco.

Aunque llegamos temprano, por alguna razón, fuimos de los últimos 10.
Acabó firmando en el caballito porque tenían que cerrar el Palacio de Minería.
Apenas alcanzamos el último metro y yo tenía la vejiga llena.
Tuve que correr de una estación del metro a otra a las 00:14 horas y por poco me muero del susto cuando alguien salió corriendo entre la oscuridad.
Pero valió la pena.
Bien por "Puedo explicarlo todo"
Bien por Xavier Velasco que resistió tanto.
Bien por la feria del libro.
Bien por la compañía.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Relato de los ojos rápidos. Publicación en Palabras Diversas


Transcribo una sorpresa que encontré hoy en mi bandeja de entrada:
" Tu trabajo de colaboración para Palabras Diversas se ha publicado en el Número 26 de la Revista, ya en la Red 
Espero que sea de tu gusto.

Se agradecería la difusión de la Revista.


Saludos y gracias.
 Luis E. Prieto
Director"
...
: )  : )
En L@s Novísim@s del No. 26


domingo, 10 de octubre de 2010

B&S

Resumen:

La típica llegada temprano… no tanto como en los viejos tiempos.
La típica espera, el ansia acumulada, un júbilo masivo al apagar de las luces.
Un inicio explosivo y “I´m a cuckoo” llegando demasiado pronto... Los hits jamás pararon.
Tu mano mientras “Get me away from here I´m Dying” sonaba.
Sonrisas masivas al encenderse las luces...No sabríamos que el día siguiente tocarían las canciones que nos faltaron o "If I Fell", o que las fotos del recuerdo se quedarían perdidas en el taxi de regreso.
Pum, pum, pum en el pecho. Al fin descubrir que no es que no sepa bailar, es que lo hago al estilo de Stuart Murdoch.
Resumen:

Bonito. dos puntos, paréntesis que cierra.  Aún estoy en  búsqueda de otro adjetivo.

lunes, 2 de agosto de 2010

Made of Stone.

Que bien se siente escucharlos, a Brown, a Squire, a Reni y a Many (aunque haya llegado tarde); al sonido madchester rudo pero bonito. Ese sonido que no pertenece ni a mi generación ni a mis raices.
Las 03:49 y aún no tengo sueño, me voy a aventar todo el "The stone roses". Se acepta compañía para mover el cuello al rítmo de la música. Si la compañia llega con unos tabacos mucho mejor.

Cortometraje: Publicación zaraholgazana.


Resulta que en el número 2 del Año 2 de la publicación cultural “El Sancho del Quijote” de la FES Zaragoza, mi alma mater, mi pitera escuela (como le digo de cariño), publicaron hace ya un rato (mayo de 2009) el cuento en ése entonces llamado “Pendiente” y que ahora es el proyecto “Cortometraje” planeado para ser próximamente un… cortometraje.


Y yo ni en cuenta; de lo que se da cuenta uno por andar de ocioso en la red.

Abajo dejo el link.


http://www.comunidadzaraholgazana.blogspot.com/

lunes, 5 de julio de 2010

Cortometraje. Parte 3 de 3.

Ni siquiera recuerdo la golpiza; que considerados al tratar matarme mientras yo estuve inconciente. Me doy cuenta que no puedo moverme a pesar de que lo intento, y el charco de sangre sobre el piso helado es lo más incomodo que recuerdo haber sentido.


Afuera la ciudad está destruida. Después de todo no hubo festejo. Se que ella lo mira todo y sonríe, que lo planeó todo, se que su traición me tiene aquí. C. está frente a mí, con la cara destrozada por mi culpa, no se si está vivo o muerto, solo se que ahora gracias a él ya puedo recordarlo todo.
-¿Estás contento?, ¿esto era lo que querías?- me pregunta nuevamente, y yo levanto la comisura de mis labios. Pero en el fondo quisiera verla otra vez, mirarla caminar, que se acerque a mi, no saben lo que haría.


De mi abrigo saco un sobre blanco, en su interior hay una hoja blanca que había arrancado de uno de mis libros de papel, una simple hoja de papel que jamás me había atrevido a darle, tiene escrito algo que me recuerda lo triste y lo dulce que es sentirse vulnerable, mi catarsis, lo mucho que deseo estar muerto.
Afortunadamente no tengo que esperar mucho.


“B:
Esto duele...duele de verdad. Aquí, adentro.
Se siente profundo y duele mucho.
No, no es dolor... mejor explico, o lo intento: es una opresión en mi pecho,
se irradia al abdomen y un poco a los brazos, ambos. Calor o sensación de ello, palpitaciones.
Es tan fuerte que estimula a los músculos de mi rostro y entonces sonrío.
Duele tanto que es delicioso, increíble. Me gusta.
Me complace que sea permanente, que sea por tu causa, por tus gestos, por tu inteligencia, por la forma en que disfrutas de las cosas al apreciarlas, aún cuando el resto las ha olvidado (tontos).
Me agrada que llegue de repente y que no lo pueda explicar, sentirme vulnerable.
Mucho.
Citando a alguien que conoces: ´creo que vienes de otro mundo´
Estoy cayendo,
y no existe alguien más con quien pueda llevar este plan si no es contigo
Estoy cayendo a un profundo abismo que hace mucho me esperaba, desde aquí puedo ver lo que hay en el fondo,
y me asusta.
Tuyo hasta ese día: A. P.”



FIN

Cortometraje. Parte 2 de 3.

Al salir por la puerta, sentí como el dolor desaparecía de golpe y una parte de las memorias antiguas regresaban; al mirar mis manos me percaté que no había sangre en ellas y mi rostro ya no se sentía como una enorme costra inflamada. Aún no lograba despojarme del todo de la confusión, sin embargo sabía perfectamente lo que tenía que hacer.


Caminé por un par de horas bajo al insípida noche de la ciudad, las calles me parecían desgastadas y sin valor alguno. Hasta hace algún tiempo el caminar así, solo, bajo la cobija de la urbe obscura para tratar de reconciliarme con mis pensamientos, más que el fruto de la cotidianeidad o de la necesidad forzada se había convertido en una extraña adicción; solo así lograba sobrevivir al insomnio torturante, como el que solo puede tener alguien repleto de culpa hasta el último intersticio.


Cuando llegué a su casa ella me esperaba ya recargada en el marco de su puerta, lucía tan linda que resulta inútil cualquier descripción por cualquier medio; aunque hace mucho que he perdido la objetividad (entre muchas otras cosas), pero se que no me culparían de exagerado. Del bolsillo de mi abrigo saque un pedazo de viejo papel y al entregárselo y mirar sus ojos me doy cuenta que vale la pena el arriesgarlo todo por nuestro plan. Después de un rato ambos ya caminábamos bajo la luz de los escasos faros de la silenciosa avenida.


Mientras tanto comencé a recordar la primera vez que la vi, fue hace algunos años, en la escuela. Yo solía sentarme fuera de algún aula a esperar verla pasar y C sentado a mi lado. No pocas veces se burló de mí, pero no me importaba. Trato no pocas veces de darme un poco de valor para acercarme a ella, sus razones tenía.


B. solía pasar caminando con ese peculiar estilo tan atractivo, arrastrando un poco los pies, como flotando entre los miserables terrenales; a veces llegaba a mirarme, parecía incluso que ya sabía que podía encontrarme tumbado en aquel rincón de la escuela, a pesar de lo egocentrista que pueda sonar.


Compartíamos solo una clase, C. sabía tan bien como yo que B. nos ayudaría en nuestro plan, por eso decidimos acercarnos. Pero tan solo el comenzar a hablarle, me resultó tan difícil como ninguna otra cosa que recuerde; para desgracia de mi ya desgraciado amor propio, sabía que a pesar de su indudable apariencia perfecta, ella era sumamente lista. Era capaz de dejar media escuela derribada en el piso tras un comentario lo bastante inteligente e irónico, de tener esa virtud tan tristemente escasa en estos tiempos de mirar a los ojos al charlar y de dejarme boquiabierto y sin saber que decir, no dudo que pensara en ocasiones que era un tonto.


Antes de darnos cuenta B. ya estaba metida hasta el cuello en nuestro plan. C. se encargaría de reclutar a la gente necesaria, yo había descubierto el talón de Aquiles del Círculo de control, pero necesitábamos a B. para colarnos en su sistema. Los tres nos reuníamos en casa de C., fue ahí donde todo surgió. Solo era cuestión de esperar.


El Circulo de control era lo que para la gente de hace unos doscientos años representaba una pesadilla kafkiana, pero eso era algo que el círculo de control no permitiría conocer. Sin embargo tenía en mi poder algunos viejos libros, de esos que aún están impresos en papel, y había logrado conservarlos sin ser descubierto, así que conocí entre otras cosas la historia prohibida. Pude conocer también a Orwell, a Kant, a Leibniz y a Camus. Fue también la forma de conocer a B. también.
No recuerdo nada más.


Ahora caminaba junto a ella, y observaba como su forma de caminar seguía siendo la misma. En el asfalto yacían restos de periódico (ahora el periódico lo hacen con una especie de plástico) levanté uno que parecía corresponder a la primera página de ése día. Del 14 de septiembre de 2310, hablaba de la alegría colectiva por la cercanía del gran festejo. Miré a B. y mi corazón empezó a latir como loco.


-Éste será nuestro festejo- dije con un tono de confianza exquisita; yo estaba sin duda en un estado que se acercaba mucho a la felicidad. Sabía que cuando todo terminara nada más importaría. Pero ahora había que ir con C. para afinar los detalles,


Me recuerdo recostado en una cama, emocionado, repasando el plan en mi mente, una y otra vez de una forma casi embriagante; no podía dormir y me levante para tomar un trago de Whisky.


Pero al salir de la habitación, una sensación de muerte inminente me atravesó el cuerpo como una descarga eléctrica, mis ojos no podían, no querían ver lo que estaba pasando justo en la sala, mis oídos igual de necios trataron de bloquear su percepción. Entonces la ira me dominó al grado de perder el control voluntario de mis movimientos. Obligué a C. a salir de su propia casa, y después de un rato se encontraba tirado en el suelo boca abajo sobre un pequeño lago de sangre, muerto. Entonces desperté del trance en el que la ira me había metido, y me quede sentado a su lado cubriéndome los ojos con las manos, tratando inútilmente de contener las lágrimas. Ella se me acerco lentamente –Ya estás listo- me dijo al oído. La tomé de la mano, y nos fuimos del lugar.


Encontramos donde pasar la noche, y el sueño logro vencerme. A la mañana siguiente, B. desapareció. Yo caminaba por las calles, cegado y enfermo a muerte de desesperación, sabía que tenía que encontrarla, mantenía entonces un optimismo inocente. Después de algunas horas de búsqueda inútil, un golpe en la cabeza me apagó las luces.

Cortometraje. Parte 1 de 3

Él tenía la cara aplastada, literalmente, como un cadáver que ha pasado semanas boca abajo, en una mesa de disección. Esa fue mi impresión. No se si estaba muerto, pero sus orbitas hundidas casi emaciadas y su inconsistente y heterogénea palidez no podían ser si no la de alguien que se encuentra en el proceso que acaba con un montón de huesos; pero él estaba ahí mirándome, de una forma que irradiaba una asquerosa ternura.


No había una parte en mi cuerpo que no me doliera, hacía apenas unos segundos que había despertado de la dulce inconsciencia; me incorpore y la primera cosa que noté fue al extraño personaje que bien pudo haber sido verdugo y guardián de mi sueño, estático, con los ojos nublados, después mire mis manos, estaban heridas, mi rostro también se sentía así y de alguna parte de mi cuerpo la sangre salía constantemente formando un charco en el suelo. Pero la confusión que cubría mis pensamientos, como una capa obscura e insoportablemente pesada hizo que aquella grotesca escena fuera tan incomprensible y escasa de memorias y justificaciones como mi toda vida pasada; sin duda fue la golpiza de mi vida.


-¿Estás contento?, ¿esto era lo que querías?- preguntó mi verdugo con un timbre que me resultó tan familiar como lo estaba empezando a ser su deforme rostro. Aquella pregunta tenía tanto sentido para mí, como lo tiene un pingüino en monociclo; pero el sujeto parecía realmente querer la respuesta, y comenzó a repetir sus cuestionamientos una y otra vez, cada vez con un volumen más alto y una impaciencia evidente, lo cual se acabó volviendo nauseoso y exasperante.


Traté de incorporarme a la posición en la que estaba inicialmente en el piso, traté de ocultar mis ojos bajo sus cortinas de piel, pero el acostarme sobre la gran mancha de sangre aún fresca, resultó sumamente incomodo. Finalmente me quedé sentado, adolorido, confundido, mirándolo para tratar de recordar lo que fuera, la identidad del sujeto, la mía. Todo fue inútil, estuve así por un rato hasta que el dolor me cobijo nuevamente bajo la inconsciencia.


Habría dado todo por despertar en otro lugar, mantenía la esperanza que se siente en los últimos momentos de los malos sueños, cuando el subconsciente te avisa que todo estará bien, que la realidad te espera al despertar. Pero seguía ahí, jamás sabré cuanto tiempo fui vencido por el desmayo, pero él tipo no se había movido de su sitio. –Vamos... sígueme- murmuró mientras levantaba ligeramente la comisura de sus labios, pero yo sabía que en ese momento una sonrisa era tan reconfortante como una patada en las bolas. –Ya lo recordarás todo- y después de decir esto, se dio la vuelta y comenzó a caminar lentamente. Lo miré alejarse sin inmutarme siquiera y por primera vez miré también la habitación en la que me encontraba. Era muy pequeña y se mantenía iluminada con una de esas lámparas cilíndricas de gas que están en los salones de las escuelas y que al romperse y explotar producen un sonido delicioso. Las paredes lucían como piel chamuscada y cuyas capas se van desprendiendo dejando una variedad colorida, del piso solo recuerdo lo jodidamente frío que estaba. No había ventanas ni ventilación de ningún tipo, tan solo la puerta que en ese momento mi verdugo abría, accionando una vieja manija oxidada que produjo un ruido que lastimó mis oídos (probablemente lo único que no me dolía).


La curiosa esperanza de una probable libertad a corto plazo fue mayor que la incertidumbre, así que me levanté casi de manera automática apoyado de la pared y me dispuse a seguirlo.

lunes, 6 de abril de 2009

SIN TÍTULO.

Lo mira y entonces se da cuenta de que está perdida. No solo en sus memorias; ahora sabe también que podría morir en ese instante y hacerlo con una sonrisa. ÉL la mira también, mira su rostro asimétrico, su pecho queloide, su piel que guarda el recuerdo del dolor. La mira con ternura, con ternura y culpa maldita. Ella duerme. El sabe que no podrá hacerlo.
Cuando ella despierta, a su lado hay una nota: “prende la TV”.
Las imágenes aparecen a partir de ese punto blanco que está justo en el centro de la pantalla y que no todos ven hasta que se ha expandido.
Es un video casero, un cuarto vació, pequeño tapizado de mosaicos blancos, pero manchado con algo parecido al color de la sangre cuando ya se ha secado. El aparece entonces en escena; ella también, pero luce diferente, no hay cicatrices en su rostro, esta sentada con una mirada que no puede ser de otra cosa si no de un miedo tan profundo que me estremece cuando lo recuerdo.
Todo fue clandestino. Aún no entiendo como la grabación pudo fugarse. Aún no entiendo como él tuvo el valor de mostrárselo a ella también.
Estábamos locos. No me estoy excusando pero.
Pero creo que tendré que contarles desde el principio...

RADIOHEAD EN MÉXICO!!!

Por el momento, este espacio estará ocupado por signos de admiración.
Tal cosa, ante la imposibilidad de plasmar algo más inteligente.
Proximamente.
Tal vez.
: > >
Aquí pues.
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jueves, 27 de noviembre de 2008

RESEÑA OASIS EN MÉXICO

El año finalizó esa noche de miércoles.

Fuckin´ In The Bushes al ritmo del juego de luces, gritos, la banda aparece en el escenario. Esa introducción siempre ha funcionado.
Por errores de apreciación o falta de memoria, fuimos a dar al lado derecho de escenario (nuestra izquierda), el mayor de los Gallagher tomó su posición del lado contrario, aún así la vista era perfecta, que bien que llegamos temprano. Ya el palacio se encontraba repleto (o eso era lo que se alcanzaba a ver). Los himnos comenzaron de inmediato, todos fuimos rock and roll stars y el movimiento telúrico se convirtió en el beat de la pista que toda la noche rindió el merecido tributo con mayor intensidad a las piezas de los primeros álbumes.

Lyla desgarró la garganta hasta de los más incrédulos, ¿es posible decir ahora que al fin cumplieron su palabra de recuperar la gloria perdida a partir del Don´t Believe The Truth?, ¿es posible negar que tal vez la gloria jamás se fue cuando escuchamos por ejemplo el Heathen Chemistry?, ¿en eso radica el encanto del Dig Out Your Soul, en recordarnos la furia casi adolescente del Definitely Maybe? No lo se, pero The Shock of The Lighting de pronto me pareció un himno de ésos viejos buenos tiempos. Y justo entonces nos regalan Cigarrettes and Alcohol, tsss (con efecto telúrico incluido).

Meaning of Soul, To Be Where There´s Life, y la locura con Waiting for the Rapture, y yo quedándome sin aliento (literalmente, ¡jo!). Y entonces The Masterplan me deja sin aliento (esta vez no literal) y esa extraña sensación como de querer llorar, que algunos sienten a veces. Liam toma nuevamente su lugar (sigue desapareciendo del escenario cada vez que Noel interpreta) e inicia entonces Songbird (justo hablamos del Heathen Chemistry), que nos recuerda que para escribir canciones no se necesita más que un Sol, un Mi menor y eso llamado inspiración, y que para cantar Slide Away no hace falta más que dedicarla a las chicas.

Y con los ánimos para como estaban en ese momento, Morning Glory, llegó como un incitador de júbilo masivo, como un detonador, como la explosión misma, el aprecio por nuestras gargantas no resulto evidente (no lo sería en toda la noche). The importance of Being Idle lo confirmaría. Y recordándonos la inspirada creatividad de lo simple aparece otro de ésos himnos que tal vez seguiremos recordando aunque estemos viejos y locos, o por lo menos hasta su regreso: I´m Outta Time, gran momento, justo antes de Wonderwall.
El menor de los Gallagher nos dice que el final está cerca y no puedo entender por que tan pronto. Antes del encore nuevamente la locura con Supersonic, el efecto es increíble.

No se cuanto tiempo la banda se fue, mientras nosotros nos quedamos en la oscuridad esperando, pero cuando regresaron nos regalaron una versión semi-acústica de Don´t Look Back in Anger y me invadió una sensación como de lagrimas en las mejillas que algunos sienten a veces. Para cuando Falling Down, la emoción aún no se había desbordado completamente. Se acerca entonces nuevamente Liam al micrófono para decir dos palabras, sabe el efecto que ocasionará, y sabe que es la presentación infaltable: Champagne Supernova (con el mismo acento de siempre), y a pesar del momento, perfecto, el final estaba realmente cerca, lo sabíamos; fue I´m The Walrus la encargada de cerrar la noche y fueron nuestros brazos los que se elevaron con cada ¡Wooo!, habría sido mi momento favorito si toda la noche no lo hubiera sido.
Liam se veía a gusto esa noche, incluso dio las gracias dos o tres veces; en la gira pasada no. Al final de la última canción, se acerco a nosotros, con claras intenciones de deshacerse de su pandero, segundos después nos desbordábamos de alegría y Gaby se convirtió en la famosa chica de playera de bolitas que se lo ganó.
Después de regalar su instrumento, Liam se alejó a su esquina a mirarnos, como suele hacerlo (no hizo su pose de rapero) para después desaparecer por el lado contrario del escenario. Así fueron retirándose, Gem, Andy y Chris, alzando los brazos, Noel fue el último, en ese momento no me sentí arrepentido por haber quedado del lado derecho del escenario (izquierdo nuestro). Aún escucho el sonido del pandero cuando corríamos hacia el metro tras la amenaza de que era el último.

No puedo recordar nada después de eso.

sábado, 11 de octubre de 2008

RADIOHEAD EN MÉXICO

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaata...
-marzo 15
-marzo 16
-marzo 17
-foro sol !!
-sigur rós !!
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaata...
-Hay un riñón en venta

RESEÑA DE JAMES EN MÉXICO


El comienzo...

Nadie abrió, lo cual fue muy bueno. Así que las luces se apagaron a la hora prometida (bueno casi). Say something inició la explosión y todos nos volvimos locos, y la noche no paro de sonar a Manchester. Eran los 80´s de la Factory, los 90´s del britpop fino que demuestra lo chingón que es Brian Eno, lo grandes que son los Smiths por iniciar lo que iniciaron.

Pero si me faltó...

Bueno, si tocaron destiny calling, y no podía creer que estaba oyendo out to get you (grande como ella sola). No niego que el Hey Ma se escucha increíble en vivo y que si de himnos se trató, la noche no falló (salvo por come home y she´s a star); pero ¿y el millionaires? ¿Como que nomas Just like Fred Astaire?...

Pero...

Sound hizo cantar a todos (bueno intentar hacerlo, es que ¿que humano puede llegar a esos tonos?) y cuando los primeros acordes de Laid sonaron, los brazos de 10000 personas se levantaron (mas o menos), con Sit down paso lo mismo. Además Tomorrow no faltó, y eso me valió la noche. Hasta señorita tuvo su encanto y justificación.

Al final...

Me quede con las ganas de que hubiera durado todavía mas, que se hubieran echado otro encore (hicieron dos), que las luces no se hubieran prendido, y que el auditorio siguiera emocionado de pie y aplaudiéndolo todo; que Tim Booth, siguiera bailando, que nos siguiera mirando sorprendido (y que voz tan chingona tiene todavía), que hubiera tocado we´re going to miss you; tener lugares preferentes del lado izquierdo; seguir cantando toda la noche.

lunes, 21 de julio de 2008

Welcome to the 90s!

Un viernes les dijimos adios, mientras el mundo y sus exitados corderos, corriamos hacia el vertiginoso inicio del nuevo milenio

¿y que?

En el fondo los sonidos siempre han estado ahí.

Entonces fueron olvidados un par de años y la moda de converse y saquitos intercambiaban a la moda deportiva, que años antes había mandado al diablo a las camisas de franela y a los Doc Martens... volteabamos hacia Nueva York.

Pero se resistían a morir. Y al final resistieron. Y volvieron, tal vez muy pronto para recordarnos que aún somos capaces de disfrutar de la melancolía de un dia lluvioso. Cuando las etiquetas no eran tan absurdas.

¿pero es solo la melancolía?, ¿que hay de la fotografía instantanea de un occidente en decadencia?, ¿que hay de los sindromes de abstinencia?,

Bienvenidos sean entonces, aunque nunca se fueron, no por quienes lograron sobrevivir y fueron capaces de cambiar el mundo con un simple golpe mercadotecnico, de crear videos sin videogravadoras.

Bienvenidos sean, por que este año James vendra en octubre y REM(aunque no sean ingleses y los 80s sean su decada) y Oasis vendrán en noviembre, y quizá Radiohead el año que viene (bueno, en el fondo no lo creo).

Bienvenido seaentonces el Britpop. Bienvenidos sean 90s. Again

Aquí estan las fechas y los precios para los que esten cerca del defectuoso:


James: Martes 7 de octubre de 2008 Auditorio Nacional

Preferente: $820
Luneta: $680
Balcón: $520
Piso 1: $380
Piso 2: $250




REM: 18 de noviembre. Auditorio Nacional

Preferente: $1950
Luneta: $1550
Balcón: $950
1er Piso: $550
20 Piso: $280




Oasis: 26 de noviembre Palacio de los Deportes

Pista General: $650.00
Nivel D: $390.00
Nivel E: $250.00